Ensayo: «El poder de las palabras»

En la clase de Lengua nuestra profesora Camila, nos asignó un ensayo. Nosotros podíamos elegir dos frases para desarrollar este. Yo elegí: «Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras». Acá esta mi ensayo:

Al hablar con una persona cercana, o no muy conocida, “Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras” esto es porque, cada uno es responsable de lo que dice, no no puede cambiar lo que dijo; a no ser que y por último, no sabe cuando callarse y cuando hablar sabiendo las consecuencias. Estas tres razones van a ser explicadas a continuación.

 

Cuando uno habla puede hacer dos cosas: 1; hacer sentir bien a alguien. 2; dañar a la otra persona. Esta primera acción, aunque no lo parezca, te hace esclavo de tus palabras porque, uno puede elogiar a alguien pero puede no creer en eso que dijo. Es decir, mentir para complacer al otro. O de lo contrario, estar de acuerdo con esas palabras. La segunda acción, sin duda puede verse reflejada en la frase. Esto se debe a que uno pudo haber elegido callarse en vez de hablar, pero una vez dicho todo, tiene que hacerse responsable de las palabras producidas. Esto me lleva a mi otro argumento, uno no puede cambiar lo que dijo.

 

Una vez pronunciadas las palabras, ya sean, de encarecimiento o dañinas, estas no pueden ser cambiadas, ya están guardadas en la mente del otro u otros. El deterioro u alabanza ya está realizada, no puede ser cambiada estés de acuerdo o no. Igualmente, en el caso de daño, uno puede tratar de arreglar la situación de un modo tranquilo y expresarse de una manera placentera que hará sanar bastante la herida causada. En el caso de la alabanza mentirosa, es más difícil, ya que estás cambiando de tus palabras dulces por unas más toscas y arrugadas, mejor no decir nada antes que arruinar el momento. Guardardando el silencio.

 

Al permanecer callado, uno es consciente de lo que puede llegar a decir, y al no hablar nos podemos perder de cómicas situaciones o podemos pasar desapercibidos en una circunstancia incómoda. Por eso mismo el silencio no siempre es bueno, hay que saber cuando callar y cuando no. En caso de que hables, luego hay que afrontar las consecuencias, tomar responsabilidad por los actos.

 

Para concluir, cada uno es responsable de lo que dice y lo dicho no puede cambiarse. También, uno puede ser preventivo y puede permanecer callado sabiendo las consecuencias del habla.

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Una respuesta a Ensayo: «El poder de las palabras»

  1. camilaaliberti dijo:

    Martín: estuve leyendo tu ensayo. Muy buen trabajo con la estructura, ya que puede distinguirse claramente la introducción, argumentación y conclusión. Además, considero que realizaste un buen intento a la hora de pensar tres argumentos, veo una buena intención. Pero me cuesta distinguir el primer argumento del segundo (creo que es un gran argumento con dos momentos, y no dos argumentos diferentes). Quizás podrías reorganizar la información, para generar dos argumentos.
    Me parece importante, además, que tengas en cuenta lo siguiente: muchas veces, los ensayos pueden volverse demasiado expositivos cuando tratamos de explicar la hipótesis en lugar de justificarla. Cuidado con esto.
    Por último, te sugiero no realizar punteos en el ensayo («1:» y «2:»).
    De todas maneras creo que realizaste un buen trabajo para tratarse del primero del año. Podrías reorganizar tus postulados y lograr un muy buen ensayo.

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